Enrique González Macho, propietario de los cines Renoir, ha decidido apostar por el público español “pajillero y al mismo tiempo cinéfilo” proyectando en sus salas películas pornográficas en perversión original. “Todos sabemos, porque nos lo ha dicho un amigo, que el doblaje del cine porno es nefasto. Un orgasmo en alemán no suena igual que en español, se pierden los matices interpretativos y el doblador muchas veces recita de corrido. Y un francés o un griego en castellano ni siquiera se entienden”, argumenta González Macho, quien no descarta ofrecer las películas en su versión extendida, montándoselo el director.
Enrique González Macho, propietario de los cines Renoir y presidente de la Academia de Cine, ha decidido apostar por el público español “pajillero y al mismo tiempo cinéfilo” proyectando en sus salas películas pornográficas en perversión original. “Todos sabemos, porque nos lo ha dicho un amigo, que el doblaje del cine porno es nefasto. Un orgasmo en alemán no suena igual que en español, se pierden los matices interpretativos y el doblador muchas veces recita de corrido. Y un francés o un griego en castellano ni siquiera se entienden”, argumenta González Macho.
Un estudio de mercado encargado por los propios cines Renoir demostró que el público del cine de arte y ensayo consume también mucha pornografía al no tener demasiada habilidad para las relaciones sociales. El problema es que “ven esas películas con una mezcla de desesperación y asco porque saben que el producto está adulterado”. González Macho no descarta ofrecer las películas en su versión extendida, montándoselo el director.
“A mí el doblaje no me molesta, de hecho lo que pido es que traduzcan los penes al español porque en este país las medidas no son las que se muestran en este tipo de películas. Y si encima emiten en panorámico, se generan cuatro o cinco centímetros que en realidad no están en el metraje original”, declara un testimonio. González Macho replica que “si el problema es el tamaño, aún hay más razones para que vengan al cine a hacer cola”. El académico añade también que “es tranquilizador comprobar que muchos de esos actores, de tan dotados como están, tienen voz de pito”.
La primera película pornográfica que se proyectará esta semana en los cines Renoir será “Diciotto e mezzo”, la historia de un actor que se hace pasar por butanero para actuar en una película erótica donde todos los orgasmos son fingidos. Finalmente, el protagonista entra en una crisis creativa y se concentra en la lectura de autores existencialistas para acabar eyaculando sobre un foulard de seda.
¿Pero habrá subtítulos? Es que sino, no se entiende lo que está pasando.
y se concentra en la lectura de autores existencialistas para acabar eyaculando sobre un foulard de seda. jaja
Hoy tanto Xavi como Kike han sacado noticias con barras, colas… vamos, objetos cilíndricos… ¿Cómo os ha ido el finde, chicos?
El titular es más de lo mismo, pero el texto que lo acompaña es genial.
hasta los morancos tienen más gracia y suenan más frescos.
Ya, pero las actrices tienen que ser españolas, por aquello de las cuota de cine español.¿Y no vale Nadiuska!
“El doblador muchas veces recita de corrido” “Tienen voz de pito”… Jajajajajaja. Teneis unos golpes geniales.
Voz de pito, jajajajaa
Jajajaja, excelente!
A mi me parece muy apropiado que tengan voz “de pito”
Una idea nefasta. Todo el mundo sabe que si te tienes que estar a leer no te da tiempo a seguir el argumento. Y que al cine se va a disfrutar, es decir, a reventar palomitas con las muelas o a que te la chupe un señor con bigote, no a leer.
GRUNT!
Con la entrada te dan también un paquete de clinex.