El presentador de “Catalans tristos pel món” será Albert Pla, cantautor conocido por su actitud apagada y tendente a la melancolía. “En el segundo capítulo sólo veremos a Pla y a un tipo de Tarragona mirándose todo el rato. En el minuto 43, Albert se duerme y el otro le acaricia la coleta susurrándole ‘bon minyó’ y cantándole nanas tadicionales catalanas”, explicaba Terribas. Albert Pla se limitó a preguntar a los periodistas si alguien tenía “una mantita” y luego se fue a casa porque estaba “agobiat”.

El programa ha buscado a gente “muy triste”, no sólo “algo triste” o “alicaída”, porque “eso es fácil de encontrar”. Desde TV3 han hablado con más de 300 catalanes repartidos por todo el mundo y sólo han seleccionado aquellos que a los cinco minutos ya estaban llorando al otro lado de la línea y pidiendo volver a sus casas. Es especialmente reseñable, según la cadena, el capítulo en el que visitan “Canadalunya”, un pequeño poblado ubicado en lo más profundo de Canadá donde una colonia de catalanes deprimidos ha creado un estado catalán que ya está intentando independizarse.

Desde algunos medios afines al Partido Popular se ha criticado, ya antes de su emisión, la idea de “producir un programa que fomenta que la gente no salga de Cataluña”. Intereconomía ya ha contraatacado anunciando que producirá un programa llamado “Españoles chulos por el mundo”, donde conoceremos a ciudadanos españoles viviendo en otros países y enseñando a extranjeros a decir cosas como “un cortao”, “mi muhé” y “fúrbol”.