“Como símbolo de apertura a la modernidad”, el próximo día 23 se habilitarán urnas de juguete a las que podrán acudir las mujeres árabes que, durante la campaña, “hayan hecho como que reflexionan y quieran hacer como que han llegado a una conclusión sobre su futuro”. En esas urnas -supervisadas por un hombre que ejecutará la acción de insertar la papeleta a través de la ranura- podrán depositar un papel donde hayan escrito cualquier cosa que se les haya ocurrido. “Esperamos encontrar muchos votos a Mickey Mouse o a cualquier personaje que nuestras compatriotas hayan visto por la tele”, explicaba el portavoz saudí. “Quizá en esas urnas no acabemos hallando más que comida, no podemos prever qué es lo que nuestras mujeres entienden por democracia”.

Para que las mujeres puedan “hacer como que votan”, será necesario que acudan a los colegios electorales acompañadas de un varón, ya sea un padre, un hermano o su marido. Éstos son considerados esenciales no sólo para que las mujeres no se hagan daño en el proceso sino también para evitar suplantaciones de identidad, dado que con el velo sería complicado asegurar “el correcto funcionamiento del juego democrático”.