
La moda del tuning se reinventa con las nuevas generaciones. El hábito de modificar coches con caros accesorios caló muy hondo entre un numeroso colectivo de jóvenes españoles, muchos de los cuales han sido padres y se han inclinado ahora por continuar su afición aprovechando la paternidad para añadir a sus retoños alerones, neones y pegatinas de marcas de gasoil.

Niño con neones en el chupete y lunas tintadas.
“Mi pequeño, que se llama ‘Neumáticos Atomic-Pereira’ porque está patrocinado, ha ganado ya un montón de concursos de tuning para bebés. Sus abuelos están como locos enseñando fotos suyas y el chaval tiene hasta fans en Facebook y todo”, comenta otro joven aficionado. Su criatura, a la que apenas se le ve el rostro oculto tras las pegatinas, tiene varios “subwoofers” instalados en las extremidades, por lo que cuando llora “se despierta hasta la tÃa Bernarda y se caga la perra”, en palabras del padre. Éste asegura que le daba igual que su bebé fuera niña o coupé porque “lo importante es el amor y la competición subidón subidón”.
La moda premamá también es permeable a esta nueva tendencia y ya son muchas las que lucen bombo con pintura metalizada y pegatinas de vinilo. “Yo me he puesto unas llamas. Me refiero a las llamas de fuego, no al mamÃfero. Representan la velocidad, como que mi embarazo va tan rápido que salen chispas y se incendia como un cohete” comenta Marta, de 26 años. El aspecto de su vientre recuerda al capó de un coche de carreras.
Yo personalmente, veo en el parque algunos semi-tuneados.
Cuando llegue época de competiciones ya verás tú, lo vamos a flipar, como algunos sábados tarde que parecen entrenamientos. Por Dios que pintas algunos.
Muy bueno chavalote.