Cientos de consumidores han interpuesto una demanda conjunta contra una marca de conservas por el nuevo abrefácil que la empresa ha implementado en sus latas de atún y de berberechos. El nuevo sistema de apertura consiste en una pequeña carga de explosivos que, en teorÃa, hace que el proceso de abrir las latas sea tan sencillo “como abrir un sobre de papel o demoler un edificio pequeño”. La marca reconoce ahora que quizá algunas latas contenÃan demasiada nitroglicerina.
Cientos de consumidores han interpuesto una demanda conjunta contra una marca de conservas por el nuevo abrefácil que la empresa ha implementado en sus latas de atún y de berberechos. El nuevo sistema de apertura consiste en una pequeña carga de explosivos que, en teorÃa, hace que el proceso de abrir las latas sea tan sencillo “como abrir un sobre de papel o demoler un edificio pequeño”, según reza la publicidad que acompaña a los nuevos envases. La marca reconoce ahora que quizá algunas latas contenÃan demasiada nitroglicerina y promete que en adelante se reducirá su cantidad para que no ocurran incidentes similares.
Aparte de perder dedos e incluso la mano entera, algunos de los usuarios afectados se quejan de que el atún les ha salpicado todo el rostro impregnándolo de un olor penetrante y muy difÃcil de eliminar. La mayor parte de las latas, sin embargo, ni siquiera se han abierto tras la explosión.
“Yo tendré que volver a reformar prácticamente toda la cocina: la mesa en la que reposaba la lata voló por los aires y se clavaron todas las maderas en las puertas de los armarios. Mi brazo derecho todavÃa tenÃa agarrado el trozo de pan con el que me iba a hacer el bocadillo cuando una vecina lo encontró en la calle”, explica una afectada. “HabÃa salido por la ventana disparado. Eso sÃ, la lata permaneció intacta, chamuscada y tal, pero ni se abolló. ParecÃa que me miraba con sorna mientras yo me retorcÃa de dolor. No entiendo por qué han recurrido a los explosivos para las latas de atún; con las de espárragos aún, que son las realmente difÃciles”, añade.
Pese al fracaso del nuevo abrefácil, la industria alimentaria está de enhorabuena al trascender el caso de una señora de Bilbao que, hace una semana, consiguió abrir un paquete de arroz sin que se le cayera un solo grano al suelo.
ajjajjjj… joer mira que es dificil que te arranquen una sonrisa cuando acabas de empezar a currar… gracias!
La innovación conlleva, a veces, riesgos asumibles. ¡Bravo por Calvo!
Visito la web todos los dÃas y no suelo comentar, pero es que lo que me he reido con este artÃculo no tiene nombre, buenÃsimo. “Mi brazo derecho todavÃa tenÃa agarrado el trozo de pan con el que me iba a hacer el bocadillo cuando una vecina lo encontró en la calle” casi me muero con esa frase.
Desgraciadamente, a veces la realidad aparece al doblar la esquina de la ficción, y es que puedo dar fe de que el llamado “abrefácil” se puede convertir en una trampa muy desagradable. Hace un tiempo que abriendo una lata, justamente de atún, no recuerdo si de esa marca que mencionáis, me seccioné el tendón del pulgar izquierdo con consecuencias irreparables. Y perdón por la nota trágica.
Seguro que era una lata de ATÚN CLARO CALVO… jejejejeje
Eso os pasa por iros a lo caro, y no comprar las latas normales del DÃa!!! xDD
Pues yo que me cortaba las venas de la muñeca izquierda al tirar de la anilla con la derecha, y le habÃa cogido el tranquillo…vuelta a aprender.
Aiiinnnnn…
Hey, tius! ahora mi comentario queda muuuy raro
No es por nada pero…
http://www.ecodibergamo.it/stories/Cronaca/143616_il_camionista__morto_dissangiato_sono_bastati_soltanto_20_minuti/
eso es porque no usa Openlata >> http://openlata.es/
Al no tener abrelatas, se puede ocupar una tijera
cabe señalar que hay q hacerlo con precaución