Los asientos de todos los convoyes del tren de alta velocidad español empezarán a lucir en breve unas preciosas fundas de ganchillo tejidas a mano que, según reza la web de Renfe, “harán que los viajeros se sientan como en casa o como en casa de su abuela”. El encargo de un millón de fundas no ha recaído en una fábrica textil de China, como viene siendo habitual, sino en una señora de 68 años natural de Murcia. “Queremos mimar a nuestros viajeros y ellos no merecen menos” dice Pedro Bartual, director general de Renfe.
La propuesta ha recibido algunas críticas. Muchos consideran que el ganchillo afectará a la imagen de alta tecnología que pretende transmitir el AVE. Otros creen que la mujer, Angustias Peláez, no será capaz de cumplir con los plazos de entrega. “Es una señora encantadora y muy capaz de llevar a cabo el cometido que se le ha encargado”, comenta Pedro Bartual. “Cuando nacieron mis chiquillos nos regaló unos patucos preciosos y también nos hizo todo el ajuar a mi señora y a mí cuando nos casamos. De hecho, hemos visto su casa y queremos empapelar los trenes por dentro exactamente igual. Actualmente son muy fríos”.
Una vez doña Angustias haya terminado de tejer las fundas, probablemente se le encargarán también visillos para las ventanas de los trenes de la red de Cercanías. La hija de Peláez, sin embargo, se muestra preocupada por su madre. “Está muy mayor y, aunque es mucho dinero el que van a pagar, creo que no puede asumir tanto trabajo. Sí, siempre ha cosido mucho, pero coser un millón de fundas de ganchillo es demasiado incluso para una anciana. Ella quiere hacerlo para pagarse el entierro”, se lamenta. Renfe insiste en que no hay prisa. “Preferimos que estén bien hechas a que lo haga deprisa y mal”.
Las amigas de doña Angustias dicen que, desde que le hicieron el encargo, ésta tiene unos humos “que pa qué”. Quieren acudir a distintas compañías aéreas para ayudar a decorar el interior de los aviones con tapetes y cuadros de sus nietos.
Ahora irá de diva, si es que…
Desde aquí mi más sincero ánimo a las amigas de doña Angustias y mis deseos de que hagan unos preciosos tapetes para las mesitas de los aviones. Ya que hay que pagar por el vasito de coca-cola almenos que tengas un bonito tapete, ¿no?
Coño! A esta señora me la encontré en el SOS haciendo fundas para los minis de cerveza!
Seguro que en vez de dar este trabajo a gente de aquí obligarán a Angustias a bajar-se al moro en busca de mano barata …que país!!!
Aunque lo realmente importante no es este tema ,són los tapetes que se han llevado por delante los televisores planos…cuantos miles y miles de tapetes han desaparecido de encima de las teles de tubo defenestradas ,con su ración de toros bravos de pegolete ,folcloricas y recuerdos del viaje de fin de curso de bup!!!.
Y ahora este nímio esfuerzo no dará para devolver el ganchillo a su antiguo esplendor y estatus ; eso és lo importante y vosotros lo obviais ,sensacionalistas!!!.
Ya puestos propongo que rellenen los asientos del AVE de bolas de naftalina y cuelguen fotos en sepia de los antepasados del maquinista. Además sería imprescindible sustituir las mesas por otras redondas con camilla y brasero. Yo aporto a la decoración abuelo seminuevo que se tira pedos dormido.
De forma esporádica leo EMT siempre desde el mayor respeto y aún así no acabo de entender cómo obtienen ese tipo de información tan “de primera mano” cuando yo no la tengo siendo como soy principal asesor del ya citado excelentísimo señor D. Pedro Bartual director general de la gloriosa empresa a cuyo servicio me siento humildemente honrado de entregar hasta mi última gota si fuera necesario.
Siendo yo quien primero se honró en señalar —y advertir— sobre la posibilidad de que la citada señora NO cumpliera con los plazos de entrega acordados. Pero claro siendo ella la suegra de uno de los segundos oficiales maquinistas de AVE preferidos por ciertos cargos sindicalistas y madre —a su vez— de una funcionaria “ojito derecho” de la vice-secretaria segunda de la adjunta de comisión de planificación de gestión de imagen. Que si no de qué coño le conceden a esa bruja el pedido de un millón de fundas de asiento a ganchillo. Si tiene las manos como si llevara siempre puestos los guantes de beisbol pero sin darle grasa de caballo.
Por eso digo que habrá que mirar si habéis metido algún topo. Aunque yo que siempre uso chandal elásticos ya me lo habría notado.
A mí me resulta tierno esto del ganchillazo (no confundir con gatillazo) de RENFE. Esta siempre ha sido una compañía muy española, muy de toda la vida, y el toque “Angustias” la recuperará un poquito para nuestro acervo cultural. Di que sí, que hay que poner el contrapunto a tanta modernidad. El AVE podrá correr más una gallina perseguida por el Diablo de Tasmania, pero por dentro es tan español como un pincho de tortilla. Por cierto, no me gustan nada esos cubiertos de plástico que te ponen con el pincho de tortilla del bar del AVE. ¿Podrían hacerse también de ganchillo?