La tragedia sacudió ayer el Cuerpo de Bomberos de Barcelona tras el fallecimiento de Josep Forja, un joven bombero que se abalanzó sobre un calvo ardiendo que paseaba por la Rambla de Catalunya en dirección a la playa de la Barceloneta. “Se saltó el reglamento en un último intento por demostrar su solvencia como profesional. Fue un acto inútil, una locura” ha declarado uno de sus superiores.
La tragedia sacudió ayer el Cuerpo de Bomberos de Barcelona tras el fallecimiento de Josep Forja, un joven bombero que se abalanzó sobre un calvo ardiendo que paseaba por la Rambla de Catalunya en dirección a la playa de la Barceloneta. “Se saltó el reglamento en un último intento por demostrar su solvencia como profesional. Fue un acto inútil, una locura” ha declarado uno de sus superiores.
Es común en la Ciudad Condal la presencia de turistas alopécicos que se incendian tomando el sol en la sierra de Collserola y luego se dirigen al mar para extinguir las llamas y tomar sangrÃa en algún chiringuito. Dichos incendios raramente provocan desgracias y, por lo tanto, casi nunca requieren la actuación de los bomberos. El joven fallecido, sin embargo, decidió actuar porque, según apuntan algunos de sus compañeros, sentÃa que se estaba cuestionando su valÃa. Al agarrarse al turista, de origen inglés, las llamas cobraron más fuerza y Forja fue incapaz de controlar la situación. El dramático suceso ha motivado la apertura de una investigación por parte del Ayuntamiento.
Aparte de levantar sospechas sobre las presiones que reciben los bomberos de Barcelona, la muerte de Josep Forja ha reabierto el ya clásico debate sobre la presencia de turistas calvos en la ciudad. “Vienen aquà a tomar el sol hasta incendiarse porque en su paÃs no se lo dejan hacer” exclama uno de los transeúntes que presenció la muerte del bombero. “Antes la playa olÃa a brisa marina. Ahora, cuando se acerca el buen tiempo, se impregna de un penetrante olor a chamusquina”, añade.
A raÃz de la desgracia, los medios locales han rememorado el caso de Roger Fitxà , otro bombero que en 1992 intentó apagar la antorcha olÃmpica porque, al verla a través de unos prismáticos, creyó que se habÃa descontrolado. “Desde entonces los aspirantes a bombero son sometidos a exámenes psicotécnicos, pero obviamente no son infalibles”, ha aclarado el alcalde Jordi Hereu.
Sublimérrimo.
“Desde entonces los aspirantes a bombero son sometidos a exámenes psicotécnicos, pero obviamente no son infaliblesâ€, ha aclarado el alcalde Jordi Hereu.
Claro. De esto se deduce que hasta entonces solo eran sometidos a exámenes pirotécnicos. Es que en la Ciudad Condal en tiempos de NarcÃs Serra no habÃa seriedad.
Si este bombero no fuera un claro ejemplo de la generacion logse, habria sabido que la frase correcta es: “cogerse a un CLAVO ardiendo…” no a un calvo… y ahora estaria vivo… una tragedia mas provocada por la falta de estudios.
Un héroe para todos nosotros.
DEP
Soy yo o la expresión es
“Agarrarse a un CLAVO ardiendo”??
Lo es, ahi esta la gracia.
un turista encorbatado por bcn. en el clavo chicos. está calro que el periodismo actual es miedra.
Es que tenemos un turismo de pandereta …a parte de eso ,realmente hacÃa falta salvar a ese gañan? , por qué la administración no provee de sifones portables a los agentes del cuerpo ?
mucho penar ir sin camiseta …pero el sombrero de mejicano obligatorio para turistas despistados para cuando?
Evitable 100 %.
yo cuando estoy muy caliente tambien me cojo el calvo y lo meneo, pero nunca he llegado a arder. ¿os imaginais que lo haga pinocho que es de madera? alguien tendria que decirle a pinocho que si frotas la madera mucho y rapido puede arder
Jajajajajajajajjajajaj, que descojone con rizitos de oro, xDDDDDDDDDDDDDD