
Isabel Lambert pesa 105 kilos y ha sido incapaz de adelgazar tras acudir a numerosos dietistas y seguir incontables regÃmenes. “La última dieta era la que más prometÃa porque consistÃa en comer todas las alcachofas que quisiera, pero en mi pueblo no hay tanta producción y pronto se agotaron las existencias”, se lamenta la mujer. Harta de luchar por lo imposible, ahora ha decidido dedicarse al mundo de la ópera “para convertir mi problema en un arte”. Aún no sabe si lo suyo es ser soprano, mezzosoprano o contralto, pero asegura que “me decantaré por lo que requiera más chicha”.
Juan Cepeda, responsable de la Orquesta Sinfónica de Madrid, afirma que “Isabel no es la primera gorda que viene interesándose por la ópera. Muy cerca de nuestro edificio, en la misma calle Barquillo, hay un restaurante de esos de comida guarra y muchas salen de allà dándolo todo por perdido. Entonces ven un cartel de alguna de nuestras óperas y entran aquà como en un santuario”. Cepeda advierte que “la motivación de esas mujeres se va disipando al poco tiempo, especialmente cuando se acaban las chocolatinas de la máquina expendedora que hay en la entrada”.
Isabel está convencida de que puede llegar a convertirse en una gran cantante de ópera e incluso espera innovar “poniendo de moda lo de cantar con la boca llena, que total, como se canta siempre en latÃn o en italiano nadie entiende nada nunca”.
solo 105 kilos?? solo los brazos esos que tiene le pesarán eso…
Lo de cantar con la boca llena (al margen de ser algo “especial” por parte del señor redactor), puede significar –sin lugar a dudas– la verdadera revolución que está necesitando el –ya algo– anquilosado mundo de la ópera. Toda la suerte del mundo para Isabel, aunque sà serÃa bueno que nunca se olvide de que un exceso de dulce, puede producir diarrea y en medio de un sobre agudo (o sobre grave, si es barÃtona) en plena actuación, podrÃa arruinar todo un posible brillante futuro…..
Que alguien avise a los colectivos y asociaciones de gordos a ver si animan un poco los comentarios. ¡Quiero chicha! (sentido figurado)
Aquà va una receta de pizza de alcachofas para la gorda:
cuatro kilos de harina sin refinar (u séase: integral)
una cucharada sopera de sal
bastante agua
una cucharada sopera de levadura
Para el relleno:
6 kilos de alcachofas (pesadas después de cocinar)
1,500 kg de salsa de tomate casera (no vale Orlando)
un puñado de orégano
dos kilos de mozzarela de búfala preñada de 5 meses
Preparación:
Se mezcla bien la harina con el agua, la levadura y la sal. (Conviene hacer esta receta en una jofaina de 30 litros. Si no se tiene, directamente en la bañera).
Se mete en un horno (mejor industrial), a 200º durante 40-45 minutos
Se saca y se cubre con el resto de ingredientes, cerciorándose de que las alcachofas vayan arriba del todo, aunque solo sea para disimular que se trata de un plato light.
Se vuelve a meter en el horno y se deja hasta que el queso se deslice por las paredes del horno.
Esto se come con La Bohème de fondo.
Buen provecho.
Barato barato.
Pues dicen que cantando se adelgaza. Más en el caso de la ópera: varios kilos tras cada actuación. Y no es broma.