Roberto Parla se dirigÃa a casa ayer tras una dura jornada de trabajo cuando se percató de que habÃa perdido las llaves. Tras valorar la situación y considerar distintas alternativas, decidió dar un giro a su vida y “construir el futuro sobre una nueva base, sin ataduras y, por supuesto, en otro sitio que no sea mi casa”. Al cierre de esta edición, se encontraba en una coctelerÃa junto a una amiga del trabajo. “Puede que ella forme parte de mi nueva vida”, declara. Su esposa no sabe nada aún “porque no he podido ir a casa a decÃrselo, obviamente”.
Roberto Parla se dirigÃa a casa ayer tras una dura jornada de trabajo cuando se percató de que habÃa perdido las llaves. Tras valorar la situación y considerar distintas alternativas, decidió dar un giro a su vida y “construir el futuro sobre una nueva base, sin ataduras y, por supuesto, en otro sitio que no sea mi casa”. Cuando uno de sus vecinos le sugirió que llamara a un cerrajero, Parla argumentó que habÃa reformado todo el piso hacÃa dos semanas, incluyendo también la puerta de la entrada. “No puedo permitir que alguien destroce la cerradura, que está nueva, y menos si tengo que pagar tarifas abusivas”, explica. Como resultado de esta reflexión, Roberto Parla optó por salir a la calle “para ver qué me ofrece el devenir de los acontecimientos”. Al cierre de esta edición, se encontraba en una coctelerÃa junto a una amiga del trabajo. “No he decidido nada aún, pero puede que ella forme parte de mi nueva vida”, declara. Su esposa no sabe nada aún “porque no he podido ir a casa a decÃrselo, obviamente”.
Al parecer, la esposa de Roberto Parla se encontraba en el domicilio conyugal cuando él se dio cuenta de que habÃa perdido las llaves. “Lo más probable es que estén en casa, pero mi mujer y yo no nos hablamos desde hace tres dÃas y tampoco voy a ser yo el que llame al timbre pidiéndole favores. No es por orgullo, es que siempre dice que se tiene que encargar ella de todo. Pues bien, yo olvidé las llaves y yo saldré de esta situación sin su apoyo. Puedo hacerlo”, asegura Roberto.
La amiga de Roberto, Yorlisse Fruela, asegura que nunca habÃa visto a un hombre reaccionar con tanta entereza ante la desgracia de perder las llaves de su casa. “Su vida tal y como él la conocÃa ha quedado atrapada detrás de una puerta y aún asà ha sido capaz de volver a la calle con la cabeza bien alta y con planes de futuro”, admite Fruela.
Sin casa y con la crisis que hay, que se prepare!!!!!
A ver si empezamos a responsabilizarnos más, y a emplear un poquito el poder. Esta señora no puede mandar en todo. Y Roberto por favor mejor en la calle que con ella. jejejje.No hay mal que por bién no venga!!!
Me parece una actitud de lo más acertada. Nada de “me voy a por tabaco, cariño”. Eso es de cobardes. Este con dos cojones. No entra y punto. Eso si, a ver que hace cuando tenga que cambiarse de gallumbos.
Yo creo que se va a liar con la compañera de trabajo, que a juzgar por su nombre “Yorlisse”, me da en la nariz que tiene que estar exótico/buenÃsima (y con piso) mejorando lo presente.
De acuerdo con Salustiana: ¡¡Si señor, Roberto con dos cojones!!…..Que…..A saber lo que te espera “al otro lado de ésa puerta”…….¡¡Anda y que le dénnnn!!……..(y en los mega-hiper, venden paquetes de tres gallumbos-boxer, por 3 ó 4 €)…..
Habéis caÃdo muy bajo haciendo humor con un tema tan delicado como la pérdida de llaves. Hay millones de españoles que un dÃa perdieron sus llaves y siguen recuperándose psicológicamente. Es indignante.
La foto no puede ser mejor jajajajajajajajaja.
Entiendo por partes al amigo Parla, pero se ve que tiene huevos…
¡¡Ahà estamos, con un par!! Dejemos atras los lastres del pasado y salgamos a la calle “para ver qué nos ofrece el devenir de los acontecimientos” Jaja, buenÃsimo
@Marty Villarreal: habla usted un pijo de bien.