El colectivo de profesores es uno de los que acumula más bajas por depresión. Las aulas, llenas de menores desmotivados o carentes de talento, han dejado de ser un entorno laboralmente saludable. Muchos de los profesores han empezado a incorporar personal especializado en sus clases mandando a los niños a casa. Según los docentes, el problema de la educación pasa por comprender que es una temeridad tener a personas no cualificadas, como los niños, en el colegio. Piden becas y ayudas para no tener que pagar a los alumnos profesionales de su bolsillo.

Con alumnos cualificados es posible impartir álgebra en Primaria.
Desde el sindicato de profesores señalan que el fracaso escolar tiene que dejar de ser visto como un problema de las instituciones públicas o como el resultado de una preparación deficiente del profesorado. “Ahora se está pidiendo que los profesores utilicen las nuevas tecnologÃas en el aula. Pero no se ha previsto que haya alumnos con una ingenierÃa informática en el aula, por ejemplo. Si se te cuelga el ordenador en medio de una clase de matemáticas, ¿quién te va a ayudar mejor? ¿Un niño de siete años que confunde el ratón con un yoyó o un técnico de sistemas?” dice Juan Dorio, presidente del sindicato de profesores. “Desde la implantación de la Logse los profesores hemos sido las cabezas de turco del sistema educativo. Pero ahora ya conocemos dónde está el problema, por tanto sabemos cómo cortarlo de raÃz. SerÃa absurdo no hacer nada”.
“Me vino el niño y me dijo que la profesora le habÃa mandado a casa diciéndole que ya no contarÃan más con él. Al dÃa siguiente acompañé a mi hijo hasta el aula y en su sitio habÃa un señor con bigote muy educado. Toda el aula estaba llena de adultos” dice MÃriam, madre de Pablo, exalumno del colegio Nuestra Señora del Mar. “Estaban para comérselos, todos bien peinados y en silencio. Yo no habÃa visto nunca una clase asÔ.
Desde aquel dÃa, MÃriam está encantada con la idea. “Es cierto que tener al niño en casa es un incordio, está todo el rato haciendo ruido y tal, pero desde que aquel señor con bigote va a clase por él, sus notas han mejorado. TendrÃa usted que haber visto el álbum de Navidad, casi lloro. Estaba orgullosÃsima del niño y del señor con bigote, de los dos. De hecho le hicimos regalos de Reyes y todo. Al señor, que se llama Ramón, le compramos una Wii, que era lo que pidió mi hijo. Pero a Pablito no le compramos otra. Le compramos un yoyó. No podÃamos permitirnos dos consolas y hubiera sido injusto que tuvieran los dos el mismo regalo teniendo en cuenta que Pablo se pasa el dÃa ganduleando en casa. Además, llevaba meses pidiéndonos no sé qué de un yoyó que tienen en el cole. No le gustó nada. Se está volviendo un malcriado desde que no recibe educación. Pero como saca tan buenas notas…”.
Ãngel Gabilondo, ministro de Educación, ve razonables las quejas del profesorado atendiendo sobre todo a la mejora de las medias obtenidas por los colegios en los que el 70% del alumnado ha sido sustituido por personal cualificado. Cree inviable, eso sÃ, que puedan subvencionarse tantos contratos. Por su parte, Trinidad Jiménez, ministra de Sanidad, está estudiando el modelo propuesto por el colectivo de profesores para adaptarlo a la atención sanitaria. “Estamos hartos de que las urgencias de los hospitales se llenen de gente que está hecha una piltrafa y muchas veces porque ni siquiera hace deporte”, declara la ministra.
Un buen indicador de la bondad de este innovador sistema es que el Ãndice de errores en mates haya bajado un 2%.
Enhorabuena.