Tras años de investigación, un grupo de cientÃficos e historiadores ha dado con el origen de toda la mala leche del mundo. Al parecer, está situado en Lyon, al sur de Francia. “Esto confirma que la leyenda era cierta. Muchos otros cientÃficos estuvieron a punto de dar con el foco de la mala leche antes, pero cuando se encontraban en los alrededores se enfadaban con todo y abandonaban la investigación” ha declarado Mathew Brown, lÃder del equipo. “Nosotros hemos tenido que hacer uso de toda nuestra paciencia y buena voluntad”.

El material es inestable, por lo que los trabajos se realizan con lentitud y el mejor ánimo posible.
El equipo que ha dado con la fuente de la mala leche ha seguido una metodologÃa basada en la ciencia. “La mayorÃa de relatos son confusos y no todos tienen credibilidad. Algunas relacionaban su ubicación con la Atlántida, por ejemplo, asà que no podÃamos fiarnos. Elaboramos unas estadÃsticas muy minuciosas: número de divorcios por habitante, de despidos, de broncas a camareros… eso nos señaló algunos lugares y luego fuimos descartando hasta que vimos que sólo podÃa tratarse de Lyon” dice Mathew Brown. “Lo cierto es que nada más llegar a Francia uno ya percibe en el ambiente que una fuerza sobrenatural está actuando, modificando las conductas de sus habitantes, haciéndolos dÃscolos e impertinentes”.
Brown no quiere siquiera especular con la posibilidad de que el sarcófago que contiene la mala leche se abriera. “Esperemos que eso no ocurra jamás. Todos los que se encontraran a menos de cinco kilómetros del sarcófago ni siquiera se darÃan cuenta de cómo la más amarga cólera nublarÃa su ánimo. Los que estuvieran más lejos sentirÃan tal inquina e irritación que probablemente acabarÃan matándose entre sÃ. Los supervivientes pasarÃan el resto de sus dÃas viviendo en un perpetuo enojo del que no se recuperarÃan jamás. Incluso en las antÃpodas se sentirÃan disgustados sin razón alguna durante semanas. No sé, mejor no pensar en esa terrible posibilidad. SerÃa una explosión. Una explosión de ira”.Los franceses están estudiando cómo gestionar el descubrimiento. Algunos creen que habrÃa que encofrar con plomo y cemento la tumba. “Por un lado, encofrarla limitarÃa su influencia y nos harÃa más agradables y simpáticos. Pero por otro lado también dejarÃamos de ser franceses y acabarÃamos convirtiéndonos casi en italianos, siempre con esa boba sonrisa en la boca. Dios, cómo los odio” declaró Nicolas Sarkozy desde Lyon, a donde se desplazó ayer por la mañana.