Dinamarca está harta de las constantes amenazas de Donald Trump contra Groenlandia. Durante una rueda de prensa, la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, ha anunciado que la isla ártica se llamará a partir de ahora Isla Epstein, para que Trump deje de hablar de ella.
«Seré muy clara: la Isla Epstein es nuestra», ha afirmado Frederiksen con vehemencia. «Si el presidente de Estados Unidos considera necesario defender la isla de Epstein con mayor eficacia, podemos hablarlo como aliados de la OTAN. Pero la Isla Epstein seguirá siendo parte del reino danés».
Según fuentes confidenciales, el expresidente Bill Clinton ya ha reservado un hotel allí.
Artículo original de De Speld.









