A fin de prevenir discusiones subidas de tono que puedan escalar hasta la reyerta, algunas marcas están lanzando a toda prisa algunos productos que pueden ayudar a las familias españolas a mantener la paz estas fiestas. Uno de los más llamativos, y todo un fenómeno de ventas, es la nueva «mampara navideña» Brönka, un separador de sobremesa que permite dividir a los grupos grandes por facciones ideológicas, a fin de que compartan espacio y puedan pasar las fiestas juntos, pero sin llegar a verse. «Yo he comprado dos, porque este año el bloque de la izquierda también viene muy dividido, así que haré tres segmentos en la mesa», explica una mujer de Barcelona que se ha llevado las últimas unidades del local de la marca sueca de la Gran Vía. Mañana habrá reposición y muchos confían en poder hacerse con una antes de Nochebuena.
La mampara, que es insonorizante y absorbe ruidos, se coloca sobre la mesa e impide verse y escucharse. «El problema es que es el anfitrión quien decide colocarla o no y yo voy a casa de mi tío Fernando, que es de derechas y lleva muchos años perdiendo todas las discusiones, pero este año con los escándalos del Gobierno el que va a recibir soy yo, así que me temo que él no va a colocar mampara», se queja una persona que ha acudido a IKEA a comprar uno de estos accesorios, que en muchas familias se consideran ya imprescindibles.
«Es que sin esto [la mampara], los progresistas vamos a sudar tinta este año», añade.
Otro producto de notable éxito estos días es un gadget tecnológico: Apple ha lanzado al mercado, también con motivo de la Navidad, unos auriculares con cancelación de primos.









