Con la única idea de quitarse años y de sumarse a los gustos de la juventud, Manuel Muntañá, un hombre de mediana edad de 49 años que durante toda su vida se ha considerado socialdemócrata, ha decidido abrazar el fascismo, según ha explicado él mismo a la prensa. “Me he dado cuenta de que mis gustos y mi respeto a los derechos humanos me hacían parecer un poco ‘carroza’ delante de mis hijos y mis sobrinos, que tienen tendencias un poco más extremas”, ha explicado a los periodistas.
“Mi mujer no está a favor y se ríe de mí, pero yo me siento más joven y más empoderado”, explica Muntañá, que ha votado al PSOE toda su vida pero se define ahora como “neo-neonazi”.
“Me hago franquista como quien se hace un tatuaje, no muy convencido pero con la idea de impresionar a tus sobrinos”, admite este hombre, que no puede evitar todavía sentirse un poco “ridículo” al decir según qué cosas. “Si para molar ahora entre los chavales hay que decir según qué idioteces, pues se dicen y ya está. Estoy en una edad en la que no quiero parecer anticuado o fuera de onda, así que toca abrazar ideologías propias del siglo pasado”.
“Es mejor hacerme fascista para no parecer tan mayor que fingir que me gusta Rosalía como hacen algunos amigos, que tengo principios, bro”, dice este señor.









