Antonio Lobato, el periodista especializado en el mundo del motor, lleva meses asistiendo con estupor a la fama que le ha reportado el anuncio de Compramos tu coche que protagoniza y que aparece en YouTube con mucha frecuencia, hasta el punto de que se ha convertido en un meme. La sorpresa inicial ha dado paso estas últimas semanas a un problema doméstico «de cierta magnitud», en palabras del propio Lobato, pues su propia familia ha empezado a referirse a él como «el tío ese del anuncio».
«Me despierto por las mañanas, le doy los buenos días a mi esposa y ella me contesta que no piensa decirme cuánto vale su coche y que dónde tengo la crucecita para que me cierre. Como guiño al principio es divertido, pero ahora noto que se está cansando de mí y que me ve como un anuncio, no como su marido», comenta apesadumbrado. «Mi hija es más directa aún, me dice que me pire, que ella no tiene coche, que la deje en paz. Mi autoridad paterna se ha ido al traste», dice.
Solo en un rincón de la casa, ayer por la tardé oyó a su mujer hablando con su hija por teléfono. «Pregunta el pavo de los anuncios esos de Youtube que a qué hora piensas llegar para cenar», le decía, y Lobato se hundía aún más en la miseria. «Salí a tomar el aire y tuve que aguantar que varios desconocidos me gritaran ‘¡El del anuncio!’ y ‘¡Compramos tu coche!’. Yo mismo estoy harto de verme en ese anuncio, en realidad les entiendo a todos», admite.
Edu de Airtel, Curro de Halcón Viajes y el niño que decía que Marina d’Or era guay han contactado con el periodista y le han sugerido que se una a ellos para vivir al margen de la sociedad de consumo, dejando atrás el lastre de la publicidad que arruinó sus vidas. «Me lo pensaré, pero me ha dado mal rollo que el propio Edu me felicitara la Navidad, no creo que les esté yendo bien a ellos tampoco», comenta Lobato.









