Seas cuales sean las decisiones que los mandatarios y presidentes de países tomen cada día desde sus despachos y ocurra lo que ocurra en el mundo, los productos del supermercado van a subir de precio de forma inevitable e irreversible. “Tú lees cualquier noticia y ya sabes que eso va a suponer que el hummus del Mercadona suba unos céntimos, entonces yo lo que pediría es que dejaran de suceder noticias”, explica Isabel Poyate, de Maranchón, Guadalajara, harta de vivir a merced de la geopolítica pese a no haber salido nunca de su pueblo de 200 habitantes.
Diversos estudios señalan que, efectivamente, sea lo que sea que hagan Trump, Putin, Netanyahu, Xi Jinping, Sánchez, Rutte o Lagarde, por decir algunos mandatarios, repercute, para mal, en el precio de absolutamente todos los productos del supermercado, de los tomates a las conservas de atún, pasando por el detergente y los pañales de bebé. Así, los ciudadanos de todo el mundo han solicitado a los mandatarios de todos los países que dejen de tomar decisiones porque absolutamente todo lo que sucede en el planeta tiene como consecuencia directa subida de precios, por lo que lo ideal es que dejen de pasar “cosas”, según han informado diversos medios internacionales de información.
Diversos estudios confirman que cuando un informativo abre el sumario con un mapa de cualquier región del mundo, al día siguiente los paquetes de garbanzos aumentan su precio 0,20 euros de media y que jamás recuperarán su precio inicial
“Sucede algo en un país remoto y yo sé que el pescatero me va a joder esa semana”, confirma José, de 34 años, cliente habitual del mercat de Sant Antoni de Barcelona. Esta mañana ha oído en la radio algo sobre unos bombardeos que pese a que están teniendo lugar a 4000 kilómetros de su ciudad van a fastidiarle el presupuesto semanal que dedica a la merluza.
Aunque la escalada de los precios es consecuencia de las noticias, el hecho de que la escalada de los precios sea una noticia en sí misma también provoca una escalada de los precios, por lo que la propia escalada de los precios es inevitable.
La publicación de este artículo ha generado, por motivos desconocidos, una cadena inflacionista que ha repercutido en el precio de los paquetes de un quilo de arroz redondo Hacendado, que ha pasado de costar 1,30 a 1,42 euros.










Lo que tendrían que hacer es bajar el precio de la Steinburg (clásica)
Se suena los mocos el Milei con su perro fantasma en Argentina y aquí sube el papel del culo. Dónde vamos a llegar????