Aunque asegura que no está realmente en contra de la inclusión, la diversidad y evidentemente las mujeres, Fermín Martínez, de 38 años, no ha podido evitar mostrar su rechazo cuando la ginecóloga de su mujer ha anunciado que el bebé que esperan es una niña. “¡Pues claro que es una niña, si es que ahora te las meten con calzador! No sé de qué me sorprendo… En fin”, ha dicho en cuanto le han comunicado el sexo del feto ante el estupor de la doctora y de la futura madre.
Martínez asegura que no le molesta que su bebé vaya a ser una niña, sino que lo sea “por quedar bien con ciertos colectivos” y por “puro marketing”. “El problema no es que sea una niña, el problema es que tenga que serlo por cojones. Porque ahora está mal visto que nazcan hombres. Pues muy bien”, se ha quejado.
“Y no me digáis que no es por agenda, porque la cesárea está agendada. O sea que hay una agenda, vaya que la hay”, ha añadido, insistiendo en que no le fastidia que su hija vaya a ser niña y que no tiene nada en contra de las niñas, sino que está en contra de la inclusión forzada “y sin que la historia lo pida de forma natural”.
“Y ya verás, al final será también lesbiana. O negra, como si lo viera. Porque ahora todo es política”, ha dicho al salir de la consulta.










Mu bien dicho, cada vez nacen más niñas negras de mujeres blancas y eso es por el guokismo, tol mundo lo sabe.
Berdades como puños
Que suerte, pudo ser niñe!
Perro Santxe