La exposición a una benzodiacepina que los humanos vertemos en las aguas reduce los temores de los salmones más jóvenes, llamados ‘smolts’ y debilita su comportamiento grupal, según un trabajo publicado en Science, que ha seguido su migración anual para comprobar cómo esos medicamentos los vuelve más atrevidos. Esa “osadía y excesiva relajación” eleva sus posibilidades de ser atacados por depredadores pero también de que empiecen a grabar sus propios podcasts de autocuidados donde dan recomendaciones para vencer la ansiedad y otros problemas de salud mental. “En algunos casos, pese a ser tan jóvenes, se atreven a dar consejos sobre la vida”, explican los científicos que han documentado este nuevo comportamiento de la fauna fluvial.
“Graban sus podcasts, titulados generalmente como La hora naranja o Las locuritas de Salmi y se dan la razón los unos a los otros contestándose ‘exacto, exacto’ o ‘tal cual, bro’”, explica el artículo de Science. Algunos salmones, los más atrevidos, han dado el giro de los autocuidados a los podcasts en los que se lanzan consignas de ultraderecha con podcasts como Río Arriba o A contracorriente, donde algunos salmones llegan a afirmar ser capaces de enfrentarse cuerpo a cuerpo contra un oso pardo, lo que muestra su ignorancia y temeridad.
En España, donde solo hay salmones en algunos ríos del norte, como en Galicia, las aguas fluviales tienen altas concentraciones de cocaína, lo que ha llevado a muchos salmones a dedicarse a las finanzas.










Y no daban la turra con lo que salía en las páginas salmon?
Genial !! 😂