Los cinco gigantes de Silicon Valley que acudieron a la toma de posesión de Donald Trump y que, por tanto, decidieron apostar sin ambages por el fascismo, han perdido 1,26 billones a causa de la bomba arancelaria detonada por el magnate autoritario. Estas pérdidas son ahora mismo la única esperanza de los ciudadanos que aún apuestan por la democracia, muy escépticos con la posibilidad de frenar el avance del autoritarismo y deseosos de que sea el propio autoritarismo el que se detenga por miedo a quedarse sin fondos. «Si la miseria moral se convierte en miseria económica, tal vez los derechos humanos puedan revalorizarse en el momento en el que los magnates decidan apostar por ellos como valor de mercado», señalaba el rotativo The Guardian en su editorial de hoy.
«Tienen que ser pérdidas inmediatas o a muy corto plazo, pues ya hemos visto que ni siquiera la destrucción del planeta, que implicaría la destrucción de la economía misma, es capaz de amedrentar a las grandes empresas. Se trata de que empiecen a perder dinero ahora ya. Solo así se inquietan y comienzan a reconsiderar sus políticas comerciales y, de forma colateral, sus principios deontológicos», matizan los expertos desde la Conferencia de la ONU sobre Comercio y Desarrollo.
En España, los analistas consideran que Vox y, en general, los votantes de ultraderecha no serán críticos con el autoritarismo hasta que suba el precio de la prostitución por efecto de la crisis económica mundial. «Banderas de España a 50 euros y completos a 300 podrían forzar a los ultras a reconsiderar sus posturas radicales», señalan. «El precio de la cocaína y de los puros también podría ser un factor decisivo para un cambio de mentalidad», agregan.
«Hay gente que se arruinó con las criptomonedas y sigue defendiendo aquella ruina a capa y espada, no minusvaloremos la resistencia de ideas nefastas por la incapacidad de reconocer los propios errores, es una tara psicológica que podría provocar la extinción más que probable de nuestra especie», advierten los más pesimistas.










Pos si les suben el fascismo se pasarán al nazismo vamos digo yo
Mientras alimentemos un sistema dualizado y polarizador, será como un hacer y deshace.
Las caras de una moneda humana, solo valdrán algo en su unión.
Nadie puede creerse que esto no lo saben desde siempre los poderosos que precisamente dan fuego a esta división de la que se alimentan, y si es así, ¿qué hacemos todos para seguir obedeciendo sus dictados e intereses? En realidad ellos son un listón que creemos imposible de saltar y cuando una masa crítica de arrojados despiertos, puedan verlo, despertaremos todos.
Que buen prosista y cuanta verdad
Respira
Ventas cortas como sus penes
Oiga, ¿pero este periódico no era de broma?