El hecho de que el comedor del Hospital de La Paz, en Madrid, haya recibido una estrella Michelin esta semana ha hecho pensar a la ciudadanía que tal vez se dan demasiadas. Aunque las personas que han comido en el establecimiento reconocen que ofrece una buena variedad de platos ricos y sobre todo sanos, consideran que la distinción es un tanto excesiva. “Es un restaurante con acceso a quirófano, eso suma”, argumentan desde la guía Michelin.
“Esto es una reinterpretación del pescado hervido al que hemos quitado la sal y hemos servido al lado de un yogur de limón, esperamos que lo disfruten”, suele explicar el chef de La Paz a los enfermos. “Para beber tenemos vino, agua y suero”, añaden los camareros. A la hora de otorgar estrellas, la guía Michelin también valora los restaurantes en los que siempre hay varios médicos en la sala cuando se pregunta por uno.
Además de la estrella, el comedor del Hospital Universitario de La Paz también tiene una valoración de 4’8 en Google, lo que lleva a pensar a la gente que estos criterios podrían no ser del todo fiables. “De primero comí sopa de fideos, de segundo puré de patata con pechuga de pollo y de postre flan”, declara un comensal. “No te diré que no estaba rico, pero es algo a lo que, como mucho, le daría un 4’1”, matiza.
Debido al número de televisores que hay en las habitaciones del centro hospitalario, emitiendo muchas veces películas, la revista Fotogramas ha seleccionado el Hospital de la Paz como uno de los diez mejores cines de España, lo que también ha generado recelos entre la ciudadanía sobre este tipo de rankings.









