“Entonces, ¿qué les ha parecido el piso?”, le ha dicho un agente inmobiliario a una pareja al salir del ascensor. El comercial les ha explicado que, gracias al espejo en la pared frontal, la estancia parece mucho más amplia y, aunque no da luz solar directa, la lámpara del techo y la luz roja del panel numérico hacen que el piso sea muy luminoso. “Además, la finca tiene ascensor, puesto que el piso es el propio ascensor”, ha asegurado.
La pareja, que decidió ir a ver el piso atraída por el precio de 1100 euros al mes, se ha mostrado dubitativa ante la posibilidad de quedarse a vivir en un ascensor. “Tiene muchas posibilidades, cualquiera que haya estado en la zona de exhibición de Ikea lo sabe perfectamente”, ha explicado el agente inmobiliario. “También hay que pensar que la mayoría de vecinos bajan a la calle por las escaleras, así que casi nunca pasarían por vuestra casa”, ha añadido.
Viendo que los visitantes no acababan de decidirse, el comercial ha optado por incidir en los aspectos económicos. “Cada año vendrá un técnico totalmente gratis a revisar vuestra casa”, ha dicho. “Es una vivienda que no deja de subir”, ha insistido. “Pensad que podéis elegir en qué planta queréis vivir, ahí hay libertad total, un día en el primero, otro en el segundo, esto es un chollo”, ha continuado ante la estupefacción de la pareja.
Aunque a priori no les convencía mucho, tras hablar detenidamente y analizar su situación económica, la pareja ha optado por quedarse el piso. Lamentablemente, al llamar al agente inmobiliario, este les ha respondido que otros interesados ya se habían hecho con la vivienda. “Con gangas como esta hay que darse más prisa”, les ha dicho.









