Un equipo de científicos del Massachussets Institute of Technology han confirmado esta semana que el ser humano alcanza finalmente la madurez necesaria para enfrentar la vida a los 84 años. “Todo lo que vive el ser humano es un aprendizaje para la vida y nuestro estudio revela que ese proceso culmina a los 84 años, generalmente”, explica Esther Westerndig, la neurocientífica que ha dirigido la investigación.
“A esa edad se adquiere un equilibrio perfecto entre sabiduría, estabilidad emocional y una absoluta indiferencia por la opinión ajena y lo que se vive a partir de entones ya sí es la vida, y no una enseñanza”, explica la científica. Una vez finalizado el aprendizaje para la vida, es posible tomar decisiones adecuadas y no movido por el impulso propio de las edades inmaduras, como los 28, los 43 o los 68 años, cuando todavía uno no sabe qué quiere ser de mayor.
“De media, no es hasta los 84 años que el ser humano está listo para empezar a vivir, para desempeñar bien su trabajo, para mantener una relación o decidirse a tener hijos”, indica Westerndig. Hasta esa edad, las personas van sumando aprendizajes y lo más probable es que todas sus decisiones sean erróneas.
Una de las conclusiones más graves del estudio es que todo indica que el 85% de las personas mueren sin haber estado preparadas para la vida.









