Tras imponer aranceles a México, Canadá y China, un Donald Trump completamente desbocado ha decidido esta semana imponer aranceles también a Estados Unidos. El nuevo presidente le ha impuesto a su propio país unos gravámenes del 25%. «Esta medida es un aviso a navegantes», ha declarado Trump ante la prensa. «Que los demás países se enteren de que en esta legislatura no tendremos piedad ni con nosotros mismos», ha presumido.
Donald Trump ha querido ir aún más lejos y ha anunciado que también se impondrá aranceles a sí mismo. En el entorno del líder republicano preocupa que se haya enganchado a los aranceles y que eso provoque un desastre económico en el país. «Desde que ha visto que se pueden subir los aranceles, no ha parado de hacerlo ni un segundo», alertan sus asesores de la Casa Blanca.
La medida adoptada por Trump de poner aranceles a Estados Unidos ha provocado importantes tensiones diplomáticas entre Estados Unidos y Estados Unidos. En las próximas fechas, Donald Trump tendrá que reunirse consigo mismo para tratar de apaciguar los ánimos, pero conociendo su fuerte carácter preocupa que la reunión acabe todavía con más tensión. «Trump no cederá ni siquiera ante sí mismo, ese encuentro es muy peligroso», lamentan fuentes de su equipo.
Los miembros del Gobierno de Donald Trump confían en que el presidente pronto encuentre otra cosa con la que distraerse y se olvide de los aranceles. «Lo único que esperamos es que no se obsesione con las armas nucleares igual que lo ha hecho con los aranceles», se sinceran.










Que alguien le regale una caja de tizas de colores y una pizarra, que el hombre se aburre
En realidad lo hace…😅