Tras asegurar hoy el Ministerio de Trabajo que la reducción de la jornada laboral entrará en vigor en España la próxima semana, muchos funcionarios se han dado cuenta de que tendrán que empezar a trabajar en negativo. “Si me quitan dos horas y media semanales de las dos y cuarto que trabajo, tendré que trabajar quince minutos en negativo”, reconoce José Luis Gámez, funcionario de la Ciudad de la Justicia de Barcelona.
Para los funcionarios, reducir algo tan reducido resulta confuso, de modo que los trabajadores públicos albergan muchas dudas respecto a cómo serán sus vidas a partir de la próxima semana. “Nosotros ahora no sabemos qué tendremos que hacer, ¿trabajar en negativo qué significa? ¿Trabajaremos más o trabajaremos menos?”, se preguntan miles de funcionarios. En el caso de Gámez, que ahora trabajará 15 minutos en negativo, un español elegido al azar tendrá que trabajar 15 minutos más a la semana para compensarlo. “Siempre y cuando este ciudadano elegido por sorteo no sea funcionario”, matizan desde el Gobierno.
La reducción de la jornada no es algo que apoyen todos los funcionarios: muchos de ellos se han mostrado contrarios a la medida porque tendrán que limitar el número de desayunos diarios a tres. “El desayuno es la comida más importante del día. Si por culpa de la reducción de la jornada laboral solo puedo desayunar tres veces diarias mi salud se verá afectada”, lamenta Marisol Domínguez, la funcionaria del Ayuntamiento de Madrid que se encarga de los empadronamientos de la ciudadanía.
En cuanto a los miles de funcionarios que llevan años sin presentarse a su puesto de trabajo, la reducción de jornada les permitirá ausentarse del trabajo dos horas y media menos por semana. “Solo nos quedan 37’5 para estar en paz”, comentan.










Pole, supongo!
Súbanle el sueldo a Don Javier Ramos Parera.
Tiene sueldo? pensé que cobraba en grelos
Alguien va a moderar los comentarios? Aquí se cuela cualquiera
Los funcionariis trabajamos mucho mamones… solo que no para vosotris
👀
A mi lo que me mola es el almuerzo y luego pasar el.resto de la mañana recordando el almuerzo y borrando los correos sindicales que se acumulan.
Me tuve que jubilar para no sufrir estos dilemas. Lo siento no poder aguantar después de tantos años de no hacer casi nada, verme obligado a pensar que hacer con ese tiempo de sobra. Fijaros que les pasa a algunos jueces por no haberse jubilado a tiempo.