Después de ganarse a pulso el odio de gran parte de la población con la connivencia del cantante David Bisbal, el burrito sabanero ha sido ajusticiado en algún momento de la pasada madrugada. Aunque las autoridades siguen pendientes del informe forense, todo parece indicar que recibió un disparo en la cabeza y fue abandonado en medio del campo, camino de Belén. «Ahora sí que vas a ver a Jesús, hijo de puta», reza una nota manuscrita que se ha encontrado junto al cadáver y que analizarán expertos grafólogos.
«La violencia es injustificable. Nos referimos a la violencia que ejerció el burrito sabanero de manera sistemática aprovechando las festividades navideñas», reconoce Dolores Parmalat, portavoz de la protectora de animales PETA. Admite, eso sí, que las fuerzas del orden deberían haber actuado antes para evitar que el pueblo se viera forzado a tomarse la justicia por su mano.
Fuentes de la Guardia Civil apuntan a la posibilidad de que el burrito sabanero fuese torturado antes del disparo. «Le obligaron a escuchar en bucle su propio villancico. Así lo indica el exceso de cerumen en las orejas», comentan desde la benemérita.
David Bisbal se encuentra en paradero desconocido en estos momentos y se sospecha que ha ingresado en un programa de protección de testigos.









