Los jóvenes españoles han dicho basta y decenas de miles de ellos se han manifestado hoy en varias capitales del país para exigir una vivienda digna en la que vivir con sus padres. Los españoles de entre los 18 y los 35 años se han hartado de los precios abusivos y han exigido una solución inmediata al Gobierno para poder vivir en casa de sus padres “como se ha hecho siempre”.
La manifestación celebrada en las principales ciudades españolas duró hasta las nueve de la noche, hora a la que todos los jóvenes han de volver a casa de sus padres porque, tal como han dicho estos a la prensa, “mientras vivan bajo nuestro techo, tendrán que atenerse a nuestras normas”. Cuando los jóvenes consigan que el precio de las casas de sus padres deje de subir, entonces saldrán a manifestarse para exigir un horario más laxo.
En los últimos meses, las pretensiones en materia de vivienda se han reducido notablemente y los jóvenes ya ni se plantean exigir viviendas asequibles para ellos mismos. “No es la hora de luchar por una utopía, es la hora de luchar por nuestro derecho a poder seguir viviendo con nuestros padres”, relatan los convocantes de la protesta, que reunió a más de cien mil personas en ciudades como Madrid, Barcelona o Sevilla.
Para mañana se ha convocado una manifestación de padres que, hartos de seguir viviendo con sus hijos, saldrán a la calle a exigirle al Gobierno una vivienda digna para estos. “Lo único que pedimos es que nadie se coma nuestros yogures y que nos dejen seguir viendo El Hormiguero”, expresan los organizadores.









