spot_img

Los americanos votan en masa al único candidato que impedía un nuevo asalto al Capitolio y una posible Guerra Civil

KAMALA HARRIS NO PODÍA PROMETER CONCORDIA

Pocas sorpresas: el único candidato que garantizaba que imágenes como las del asalto al Capitolio no se repitieran ha sido elegido, con toda la razón del mundo, presidente de los Estados Unidos. La victoria de Donald Trump aleja al fin el fantasma de una posible Guerra Civil, algo a lo que su contrincante, Kamala Harris, no podía comprometerse. El apoyo fervoroso a Trump ha ido de la mano al miedo a un posible conflicto. “Ya vimos qué pasó en cuanto ganaron los demócratas: los insurgentes asaltaron el mayor símbolo democrático de este país, cosa que con Trump no ocurrió, así que es razonable votarle”, explica un votante trumpista. 

Aunque las encuestas daban unos márgenes muy estrechos de diferencia entre los dos candidatos, finalmente la victoria de Trump ha sido arrolladora. Los votantes americanos, señalan los analistas, han votado “con cabeza” y siendo conscientes de que una victoria de Kamala Harris podría causar una gran convulsión en el país.

“PUEDE HABER UNA GUERRA. PROTESTAS. PUEDE HABERLAS, CLARO. TRISTE. PELIGROSO. LOS QUE NO QUIERAN VIOLENCIA, DEBERÍAN VOTARME A MÍ, QUE SOY EL ÚNICO QUE ESTÁ EN DISPOSICIÓN DE GARANTIZAR QUE NO HAYA DISTURBIOS. VOSOTROS SABRÉIS QUÉ HACER Y LO QUE OS CONVIENE”, decía Donald Trump hace unos días en Truth Social, su red social, en referencia a una posible victoria de su contrincante.

“Si gano, he de admitir que yo no puedo asegurar que no haya enfrentamientos armados”, admitía hace unos días Kamala Harris, la candidata demócrata, en un tono claramente belicoso.

La victoria de Trump también es la única que garantizaba que no hubiera fraude electoral, lo que habría terminado de animar a los indecisos a apoyarle.

Apúntate a nuestro boletín de titulares

spot_img

Últimas publicaciones

spot_imgspot_img