Esta semana el Partido Popular y Vox han pedido disculpas por votar una ley que, sin ellos saberlo por no leer el texto de la misma, convalida penas a presos etarras. El PP ha utilizado su mayoría absoluta en el Senado para intentar resarcirse de su error, pero esto ha dejado claro a muchos ciudadanos que los diputados del Congreso de los Diputados pueden votar a favor de leyes que no se han estudiado o ni siquiera leído. “Qué vergüenza, una cosa es que yo les vote sin tener ni idea de qué es lo que llevan en el programa, pero que ellos hagan lo mismo me parece injustificable”, se queja Marín Romay, un votante del PP que admite apoyar al partido desde hace décadas pese a que jamás, ni una sola vez, ha leído su programa.
“Muy decepcionada de la poca atención que prestan a las cosas, no me lo esperaba de Vox”, se queja también una votante que decidió apoyar a este partido porque cree que defiende los intereses de las clases bajas, algo que sabría que no es así si hubiera echado un vistazo, aunque solo fuera superficialmente y en diagonal, al programa del partido de Abascal.
“No me he leído muy bien de qué va la cosa, pero creo que lo que ocurre es que se han equivocado de ley o algo así. Vaya holgazanes ”, dice un ciudadano que ha renunciado a informarse del tema pero aún así insiste en expresar su opinión categórica.
Algunos españoles han exigido dimisiones pese a que muchos de ellos siguen atrapados en trabajos que odian pero no se atreven a dejar por miedo a quedarse sin empleo.
En definitiva, la ley aprobada esta semana, y que presumiblemente regresará al Congreso de los Diputados donde se enmendará “el error”, ha generado una ola de indignación generalizada en millones de ciudadanos españoles que, tras ver los titulares, han renunciado a leer el contenido del artículo y realmente no saben por qué están indignados y que de hecho no es la votación de una ley sino de una enmienda pero qué más si nadie va a leer hasta aquí.









