Esta mañana, la prensa ha podido saber que un hombre muy inseguro ha acudido a un curso de primeros, segundos y terceros auxilios. Jhony C., de 32 años, descubrió el curso en una página de internet y se apuntó enseguida. “Está muy bien porque es un curso en el que te enseñan primeros auxilios, segundos auxilios por si haces mal los primeros auxilios y también terceros auxilios por si haces mal los segundos auxilios”, explica.
Aunque ya en las primeras sesiones reconoce haber aprendido mucho, es tan inseguro que echa de menos al menos una clase de cuartos auxilios. “Igual que los primeros y segundos auxilios pueden fallar, los terceros también, y entonces estás vendido”, lamenta. Según los responsables del curso, cuando fallan los terceros auxilios lo mejor que se puede hacer es pedir auxilio.
Viendo que no acaba de sentirse seguro a la hora de auxiliar a personas en peligro, el alumno ha pedido a los monitores que le enseñen a enterrar directamente un cuerpo. “Hasta ahora se me han muerto tres maniquíes”, explica con preocupación. Los cursos que enseñan a enterrar un cuerpo son más caros porque requieren mucho material y muchas más horas. “Los cursos los damos en un gimnasio y el suelo está durísimo, así que enterrar aquí a alguien es muy complicado”, explican los responsables.
Finalmente, tras ver que nada de lo que le enseñan le ayuda a coger confianza, el hombre ha decidido apuntarse a un curso de últimos auxilios. “Es mucho mejor porque no tienes que salvar a nadie y tampoco hay que enterrarlo después”, asegura. “Tú le das la mano, esperas a que se muera y te vas a casa”, concluye.









