La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, avanzaba este jueves su intención de abordar una reforma de la incapacidad temporal, más conocida como baja laboral, para dar más flexibilidad en algunos supuestos que permitan incorporarse a la actividad laboral, como por ejemplo la conciencia por parte del empleado de que más le vale ir a trabajar si no quiere tener serios problemas.
«Dar más flexibilidad, que no sea estar de baja o de alta», explicaba la ministra, argumentando que «la idea de que estar de baja implica necesariamente no trabajar es un problema para la empresa y para el propio trabajador, que luego, cuando vuelve a estar de alta, se encuentra a otra persona en su puesto, o cambia para siempre la forma en la que es percibido por los demás en la oficina». Según dice Saiz, «trabajar estando de baja refuerza el prestigio del empleado por su capacidad de sacrificio, justo lo contrario de lo que ocurre con una baja no flexible, una baja en la que realmente no se desempeña un trabajo».
Por si lo anterior no fuera suficiente, la ministra insistió en su comparecencia: «El trabajo dignifica y, si uno está enfermo y no se encuentra bien, lo último que necesita es perder esta dignidad».
«Todo empleado sabe que, si no quiere tener problemas, es mejor que no dé problemas al empleador. Nadie quiere problemas. Por lo tanto, vayamos a trabajar, que es lo que se espera de nosotros, y si no nos encontramos bien, cursemos una baja flexible para que la gente sepa que estamos cumpliendo con nuestro deber con una carga extra, por lo que nuestro esfuerzo es mayor de lo normal», zanjaba la ministra. «También convendría hablar de los sindicatos y los peligros de poner en duda nuestra confianza en las empresas, pero es un asunto que abordaremos más adelante», agregó.









