Con la mente nublada porque acaba de enamorarse, Matilde Roures, de Barcelona, se ha subido esta mañana al ascensor de un bloque de oficinas de L’Hospitalet y cuando ha escuchado el hilo musical (un tema instrumental de bossa nova) no ha podido evitar pensar que la canción habla casualmente de ella. “Naino, naino, naino, na. Uf, nosotros. Increíble”, se ha dicho a sí misma, según ha podido saber la prensa.
La mujer no ha logrado contener las lágrimas al ver hasta qué punto el tema, compuesto por una inteligencia artificial y carente de letra, ha definido el estado complejo estado emocional en el que se encuentra. “Es que soy yo, habla de mí esto. Sí, sí. Literal. Es tal cual así como me siento”, se ha dicho a sí misma secándose las lágrimas.
Lo mismo que le ha ocurrido con la música ambiental del ascensor le ha pasado esta misma mañana con “Yo para ser feliz quiero un camión”, con “Yellow Submarine” y con la alarma de un coche.









