Pese a que ha expresado su descontento poniendo la cara más triste que sus músculos faciales le permiten poner, Rosa Garín, una bebé de 11 meses, no ha podido evitar que sus padres la dejen esta mañana a las 9:30 en la guardería El Drac Blau de Barcelona. En el mismo instante en el que el bebé ha entendido que iba a ser dejado allí ha decidido, según ha podido saber la prensa, que no dudará un segundo en ingresar a sus padres en una residencia de ancianos a la mínima oportunidad.
“Con que estas tenemos, ¿eh? Bien, bien, entendido. Hoy ganáis vosotros, pero ya veremos qué ocurre de aquí a unos años. ”, ha dicho el bebé a sus padres, incapaces de entender lo que ha dicho. La bebé considera que no le temblará el pulso cuando llegue el momento de deshacerse de sus padres en cuanto muestren los primeros signos de vejez.
“Espero que a vosotros también os gusten las papillas, hijos de puta. Arrieritos somos”, ha dicho Rosita en un balbuceo ininteligible mientras sus padres la miraban sonriendo, regocijándose en su sufrimiento.
“Saboread vuestra libertad, traidores. Ratas. Vejestorios”, ha añadido el bebé cuando ha visto a sus padres marcharse sin mirar atrás, según las fuentes.









