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Un restaurante decide prohibir la entrada a los niños y también a los adultos para que el ambiente sea tranquilo y elegante

Encontrarse con niños pequeños y también con adultos en los bares, restaurantes y cafeterías es algo habitual, lo que puede ser molesto. Por ello, algunos restaurantes han decidido tomar medidas polémicas, como el mesón La Prodigiosa, de Madrid, donde el propietario ha anunciado la decisión de prohibir la entrada al establecimiento a los menores y también a los adultos a fin de “mantener un ambiente tranquilo y elegante, algo imposible si hay niños y también adultos en su interior”. 

A través de un comunicado en sus cuentas de Facebook e Instagram, el restaurante informaba a sus clientes de que ya no permitirían la entrada a niños ni tampoco a adultos de ninguna edad. En la propia publicación, explicaban sus razones: “Nos encantan los niños y también los adultos. De verdad. Pero últimamente ha sido extremadamente difícil acomodar a la gente en La Prodigiosa. Entre los niveles de ruido, la falta de espacio, la limpieza de los desastres que arman, hemos decidido que es hora de tomar el control de la situación y prohibir que venga nadie”, asegura el restaurante. 

En el mismo post, la empresa reconoce que la nueva política probablemente moleste a algunos clientes, “probablemente a todos”, pero aseguran que esta es la decisión correcta para hacer que su negocio sea como quieran que sea. “Cuidamos demasiado todos los detalles de nuestro local como para que vengan niños o personas en general a estropearlo”, defiende el dueño del establecimiento. Dice que para vivir la experiencia del local “al cien por cien”, es necesario necesario dejar, aunque suene injusto, a mucha gente fuera “y concretamente a todo el mundo”.

“Los niños y también los adultos son incapaces de comportarse. A veces se ponen a mirar la tablet o el móvil y piensas que te dejarán tranquilo un rato pero entonces ponen vídeos con el volumen altísimo. Hablan, chillan, piden cosas a nuestros camareros… Es un horror”, dice el comunicado. El dueño del restaurante afirma que La Prodigiosa “como está mejor es con las sillas vacías, la cocina limpia y todo en silencio, tal y como se concibió”. 

Esta política, que ha causado mucha controversia, podría extenderse a otros negocios, como las aerolíneas, donde una queja habitual de muchos viajeros es que les toque sentarse junto a un niño o incluso junto a un adulto. “Ojalá cunda el ejemplo de ese restaurante en otros sitios como los aviones porque no veas cómo jode cuando compras un billete de avión, con lo caro que es, y en el asiento que has comprado está la persona que más odias en el mundo que eres tú mismo. Basta ya”, decía un usuario en redes sociales.

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