Proteger la vida “desde la concepción misma hasta el instante en el que se sale al mundo”. Ese es el objetivo por el que el Partido Popular de Madrid aprobó este jueves junto a Vox su ley del “concebido no nacido” que reconoce al embrión como un miembro más de la unidad familiar. “Los derechos humanos son esenciales y deben respetarse para cualquier persona. Entendiendo persona a cualquier conjunto de células prenatales”, explicó Isabel Díaz Ayuso, celebrando que su comunidad sea pionera en la protección del derecho a la vida hasta el momento en el que se viene a la vida.
“En el momento en el que el feto nace ya se puede defender por sí mismo y por tanto sería ilegítimo que el Estado se inmiscuyera e interfiriera en su libertad, pero hasta entonces hay que protegerlo”, argumenta el Gobierno regional frente a las críticas de la oposición, que apuntan a su fuerte carga ideológica cercana al antiabortismo y su escaso valor práctico.
La CAM todavía no ha especificado cómo materializará la protección del “concebido no nacido” pero pero sí ha detallado que “empieza a haber una persona en el mismo momento en el que, durante el coito, el hombre de la pareja pone los ojos en blanco”. Por motivos científicos se descartó como “concepción” el momento en el que uno de los futuros padres le pregunta a la persona a la que acaba de conocer “¿quieres subir a tomar un café?” o incluso “¿vienes mucho por aquí?”.
Ayuso aprovechó su comparecencia de ayer para justificar no acondicionar los colegios a las altas temperaturas y recordó que “un niño, al final es un viejo en potencia” y que por tanto proteger y respetar su vida “desborda los propósitos de este gobierno”.









