Ventilar la casa es un gesto cotidiano que damos por hecho, pero cuyo impacto en la salud y el bienestar es mucho mayor de lo que imaginamos. Abrir las ventanas renueva el aire, pero también ayuda a reducir contaminantes, regular la humedad, mejorar el descanso e incluso evitar malos olores y moho. Pero, ¿cómo se ventila una casa? A continuación, nuestros expertos te dan siete consejos para hacerlo correctamente.
Abre las ventanas, las puertas y haz un enorme agujero en la pared. Mucha gente solo abre las ventanas y eso es un error, hay que abrir toda la casa.
No dejes de ventilar hasta que el parqué se llene de nieve. Da igual el frío que tengas, da igual que te congeles, hasta que no alcances varios grados bajo cero no dejes de airear.
Retira el techo de tu vivienda para que entre más aire. Hace falta más aire y el techo no deja de impedir que entre. Deshazte de él.
Sopla. Todo lo que sea meter más aire en casa es recomendable.
Saca ventiladores a la calle y enciéndelos apuntando hacia tu casa. Compra cinco o seis si es necesario. Tu casa necesita más aire.
Ata tu casa a un avión y haz que la arrastre por el aire. Déjala varias horas así para eliminar humedad, moho y polvo.
Vive en la calle. La mejor opción, porque la calle siempre está siendo aireada.









