Consciente de la incapacidad del Gobierno de España de poner coto al alquiler de viviendas turísticas, Estados Unidos ha conseguido su objetivo de recurrir a las bases militares de Morón y de Rota reservándolas a través de la aplicación Airbnb. «Jaque mate», declaraba esta mañana el Secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth. Su homóloga española, Margarita Robles, admitía horas después que el Ejecutivo «no cuenta con instrumentos para evitarlo».
Arrastrando sus maletas de ruedas, los soldados norteamericanos han hecho acto de presencia en las bases militares a primera hora de la tarde. «Vamos a convertir este país en una referencia del turismo militar», alardeaba Donald Trump, recordando que el presidente de España «no quiso hacer las cosas por las buenas».
Poco después de confirmarse la llegada de los turistas-soldado, Glovo ha empezado a recibir numerosos pedidos desde las bases militares que incluyen «hamburguesas y gran cantidad de armas israelíes». Se cree que, en pocos días, España será un enclave estratégico fundamental para el desarrollo militar desde el que se proveerá a las tropas que atacan Irán.
Sin disimular su frustración, Pedro Sánchez ha solicitado a la ciudadanía española que deje malas valoraciones de las bases militares en Airbnb con la esperanza de que la aplicación decida retirarlas de su catálogo.









