Este año, Cupido ha decidido alcanzar con su flecha el corazón de Motilla del Palancar, en la provincia de Cuenca, donde tuvo lugar el ansiado beso de San Valentín. El flechazo se produjo en la calle Sandoval, muy cerca de la Plaza Cosico, donde cayó el beso a primera hora de la tarde. «Se ha hecho esperar, pero ha merecido la pena», confirma el afortunado, José Manuel Calludo Manchón.
«Espero que este beso me sirva para tapar agujeros», dice el motillano elegido por el dios del amor. Sus vecinos admiten que nunca le ha tocado la lotería y que de salud no puede presumir, de modo que el beso lo recibió alguien que lo merecía y lo necesitaba. «Nunca he estado ni cerca, besaban a todos menos a mí», confirma con euforia Calludo.
El segundo beso cayó en Albarracín, en la provincia de Teruel. Lo vendió la administración Deseo’s por diez euros a un individuo que prefiere mantenerse en el anonimato.
Como cada año, los menos agraciados se tuvieron que conformar con doña Manolita.









