spot_img

Una persona que va sola al cine se pasa la proyección recordándose a sí misma que está muy bien ir sola al cine

Esther Morente, una mujer de 35 años que hoy viernes ha decidido ir al cine sin compañía no ha podido evitar pasarse toda la proyección recordándose a sí misma que “no pasa nada” por ir al cine a solas, que es “muy normal” y que de hecho “está francamente bien”, lo que en última instancia le ha impedido disfrutar de la película, según han comentado fuentes cercanas a su psique. Según la información que ha podido saber la prensa, la mujer ha hecho tantos esfuerzos por autoconvencerse de que ir al cine a solas “es lo más normal del mundo” que apenas ha podido prestar atención a la película. “Entradas para la sala 1. Entrada, una entrada. Solo una entrada gracias. Para mí sola. Estoy viniendo a solas. No pasa nada. Estoy bien. Una entrada, gracias. Una, sí, jeje”, le ha dicho a la persona que le ha atendido en la taquilla, según han confirmado a El Mundo Today fuentes del cine Renoir Floridablanca de Barcelona.

“Voy sola, aquí tiene la entrada. Una. Una entrada sola porque voy solo yo, no necesito a nadie. Tengo amigos, ¿eh? Muchos, pero hoy vengo sola porque mira, me ha dado por ahí, ¿no? Está muy bien, es muy normal”, le ha dicho también a la persona que le ha rasgado la entrada sin que el trabajador del cine le haya abierto la boca. 

Al entrar en la sala, según algunos testigos presenciales, esta espectadora ha ocupado una de las filas y ha avisado a todo el mundo de que venía sin acompañante, por lo que sus asientos contiguos estaban libres. “Quito el bolso si hace falta, no porque quiera que usted se siente aquí sino porque vengo sola, o sea que en caso de necesidad… o sea que está libre el asiento, vaya. Porque vengo sola. Soy muy de venir sola al cine, aunque es la primera vez que vengo sola, si lo pienso”, le ha dicho a un espectador que finalmente se ha sentado tres filas más adelante.

“¡Qué bien estoy aquí yo a solas! Sí, sí, a solas. ¡Feliz cine a todos, amigos!”, ha llegado a gritar al arrancar la proyección.

“Pues qué bien estoy aquí, a solas en el cine… Si es que se puede venir al cine a solas y no pasa absolutamente nada. Total, voy a ver la película, ¿para qué quiero tener a nadie al lado si no voy a hablar con él ni nada? Lo importante es el cine, el cine… ¡Oh, cómo me gusta el cine! Y aquí estoy, en el cine, mi lugar favorito, a solas, simplemente disfrutando de la música, la edición, las cámaras, los colores… Yo y la pantalla. La pantalla y yo. Nada más importa… ¡Y así no tengo que aguantar a nadie comiendo palomitas al lado, por ejemplo, o haciendo comentarios! No sé por qué no he venido antes al cine a solas si es lo más normal del mundo. Lo de ir al cine en compañía es una tontería, jaja. ¡¿Es que acaso quedas con gente para leer una novela?! No, claro que no, sería de locos. Entonces, ¿por qué acudir al cine con amigos, novios, conocidos? No: uno viene a solas, como tiene que ser. Y es completamente normal. No es para nada triste. No estoy triste ahora mismo. Para nada. Ni me siento sola, ¿por qué? Pues porque estoy en compañía de personajes y actores que encima son estrellas de Hollywood. ¿Mis mejores amigos? Las personas que están saliendo aquí, que además son guapísimas y… Bueno, no me estoy enterando de la película. A ver, a ver, presta atención… que te pierdes, jeje. ¡Por una vez que no tienes a nadie a tu lado preguntándote detalles del argumento y vas y te pierdes tú el argumento! Concéntrate, concéntrate Esther… Esta vez no hay nadie que te despiste, porque estás a solas… ¡A solas estás! Tú y el cine. El cine y tú. Tu lugar de confort es este: una sala de cine a oscuras, con nadie más… si acaso, desconocidos que han decidido venir a solas como tú. La hermandad del cine. Los sectarios del celuloide. ¿Cuántas personas habrán venido a solas como tú? Pocos, pocos, tan solo unos elegidos, unos valientes. Gente que demuestra una fortaleza de espíritu muy por encima de todos esos niñitos infantilizados que necesita quedar con amigos para venir a ver una película. Si vienes con amigos a ver una película vienes a hacer el mamarracho. Y el cine no es una fiesta, es una emoción, una experiencia individual. ¿Qué estarán haciendo mis amigos ahora mismo? Podría echar una mirada rápida al whatsapp a ver qué dicen. Y decirles que me he venido a solas al cine, también. Seguro que se sorprenden. Y entonces yo les diré que no pasa nada por ir solo a ver una película, que es lo más normal del mundo, que así es como hay que ir al cine, que así somos los adultos, los cinéfilos de verdad. Les diré que lo he hecho siempre, no solo hoy, que de hecho muchas veces me escapo yo al cine a solas a ver una película, que no necesito a nadie para hacer eso, que estoy bien, que estoy aquí tan ricamente… Mierda, me estoy meando, joder”, se ha dicho a sí misma Morente durante los 120 minutos de la película, de la que no recuerda el argumento.

Los otros espectadores de la sesión de cine no contestaron a Morente cuando esta, al acabar la película preguntó “bueno, qué, ¿hacemos un café para comentarla? Sí, ¿no?”.

Solo los miembros pueden dejar comentarios. Únete ahora para comentar.

Apúntate a nuestro boletín de titulares

spot_img

Últimas publicaciones

spot_imgspot_img