spot_img

Decide seguir viviendo en casa de sus padres «para librar la batalla cultural»

CONSIDERA QUE HAY QUE DESTRUIR EL SISTEMA DESDE DENTRO

Aunque tenía la posibilidad de alquilar un estudio interior en las afueras de Madrid, Enrique Anchoas, de 27 años, ha decidido seguir viviendo en casa de sus padres «para librar la batalla cultural». Considerando que, si ellos se quedan y él se va, «estaríamos perdiendo todos», Enrique ha optado por no mudarse e intentar convencer a sus padres, entre otras cosas, de que la intervención del Estado en el precio de la vivienda es necesaria.

Aterrado por la desinformación que reciben y propagan habitualmente sus padres, este joven ha entendido que el país necesita que él siga viviendo en el céntrico piso en el que tiene su propia habitación y una nevera llena para luchar por una sociedad más justa. «A veces hay que sacrificarse por los ideales», ha reconocido ante los reporteros. «Hoy por ti y mañana por mí», insiste.

Enrique Anchoas defiende que hay que destruir el sistema desde dentro y, por ello, renunciará a independizarse si es necesario. «No me independizaré hasta que mis padres abandonen sus ideas y comportamientos conservadores porque eso es lo que está frenando que muchos jóvenes como yo puedan independizarse», alega.

Aunque extremo, el caso de Enrique no es único. Muchos jóvenes españoles están librando la batalla cultural llevándose tápers de casa de sus padres todos los domingos o heredando pisos de sus abuelos.

Solo los miembros pueden dejar comentarios. Únete ahora para comentar.

Apúntate a nuestro boletín de titulares

spot_img

Últimas publicaciones

spot_imgspot_img