Consciente de los riesgos que entraña la crispación social, el Gobierno de España ha decidido poner coto a todo aquello que provoca desunión en la sociedad española, comenzando por la clásica polémica sobre si la tortilla de patatas debe cocinarse con o sin cebolla. «Nos vemos en la obligación de prohibir la tortilla, lleve o no cebolla, para garantizar la paz social», reza la nota difundida hoy desde Moncloa. El Ejecutivo asegura que se trata «del primer paso para combatir el enfrentamiento entre los españoles que promueve todo radicalismo».
El mismo comunicado adelanta asimismo otra medida llamativa: si obtiene la mayoría del Congreso, se prohibirá también «la colocación de rollos de papel higiénico en dispensadores, debiendo dejarlos encima del váter o en cualquier soporte plano». El objetivo es «zanjar el debate sobre si el papel debe colgar por delante o por detrás del portarrollos».
Además, se estudia apartar a la ciudadanía de los siguientes «elementos de conflicto»:
Los churros y las porras.
El gazpacho, con o sin pan.
La paella, con o sin chorizo.
Las chanclas, con o sin calcetines.
Las series y películas extranjeras, dobladas o en versión original.
El horario de invierno y el de verano (se pensará en una alternativa «equidistante»).
Los Reyes Magos y Papá Noel.
El frío y el calor.
Abrir la puta boca.










Jajaja… ¡qué bueno!. Perdón, ¡qué malo!… bah, ¡yo qué sé!
Ganas de crear polémica donde no la hay.
La paella indiscutiblemente no lleva chorizo.
Eso lo dirá usted.
chanclas con calcetines…. es posible, pero un poco complicado (los japoneses las usan así…
Esto antes no pasaba
To be or not to be. Today or not today… el mundo, claro.