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Ramírez y la máquina de fotocopiar, incapaces de mirarse a los ojos tras enrollarse en la fiesta de Navidad de la oficina

DEJARON EL CUARTO DE MANTENIMIENTO LLENO DE TINTA Y PAPELES ARRUGADOS

Pese a que ambos han intentado volver a la oficina con normalidad, muchos trabajadores de la oficina de Sevilla de la multinacional Jenkins & Co. no han podido evitar fijarse en que hay una “tensión extrañísima” entre Ramírez y la máquina de fotocopias y que ambos evitan mirarse a los ojos. “La fiesta de Navidad del pasado viernes se desmadró y yo pillé a la máquina de fotocopias y a Ramírez salir del cuarto de mantenimiento y solo diré eso”, ha explicado a la prensa un trabajador anónimo que dice ser comprensivo tanto con sus compañeros de trabajo porque “en la oficina se pasan muchas horas y es normal que ocurran cosas, porque al final hay mucho roce”. 

“Ramírez el pasado viernes llevaba tóner en los morros y la otra [la fotocopiadora Brother Multufunción] esta mañana tenía un fajo de papel bastante gordo atascado en sitios donde no debería haber papel atascado”, explica un segundo trabajador.

“Se bebió mucho, solo diré eso”, afirma un tercer compañero de Ramírez. 

Por ahora, según explican sus propios compañeros, Ramírez ha intentado mirar hacia otro lado cuando se ha cruzado con la fotocopiadora y esta ha funcionado regular toda la mañana, imprimiendo los flashes que le vienen a la mente del momento en el que bajaron la guardia y se besaron. 

Ramírez no ha querido hacer declaraciones.

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