Tras mucho meditarlo, Germán Carpeta, un empresario del sector del metal en el sur de Galicia, ha dejado su trabajo para pasar más tiempo con sus hijos sin saber que estos se han ido de casa porque ya son mayores. Al pasar su primera mañana de martes en casa, Germán le ha preguntado a su mujer «dónde están los críos» y esta le ha respondido que ambos llevan años viviendo en sus propias casas.
De hecho, su mujer le ha informado de que se divorció de él en 2019, aunque él no recuerde haber firmado los papeles. Hace años que la casa no le pertenece ya, por lo que su esposa le ha invitado a recoger de una vez por todas sus cosas y marcharse a otro sitio. El empresario, que había comprado entradas para el zoo y también unas bicicletas para pasar la tarde en algún parque, ha dedicado su primer día libre a hacer las maletas y a buscar piso.
Abandonada la vivienda familiar, y después de años sin pasar tiempo con sus hijos, los ha llamado por teléfono y ha descubierto que son empresarios como él y que incluso se están planteando dejar el trabajo para pasar más tiempo con sus respectivos hijos. Tras enterarse de que tiene nietos, Germán ha valorado pasar tiempo de calidad con ellos, pero está muy ocupado haciendo cajas y buscando piso y no podrá ir a verlos.
Fuentes cercanas al sector del metal en el sur de Galicia aseguran que, a las 24 horas de haber dejado su trabajo, el empresario ha vuelto a su fábrica para solicitar su readmisión, pero sus socios la han rechazado alegando falta de compromiso, por lo que ahora el empresario está sin trabajo, sin casa, sin ver a sus hijos y viviendo en su coche, que es la única propiedad que conserva.









