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El niño de las galletas Chiquilín crece y pide que las galletas se llamen Don Manuel

Agradecido por la visibilidad que le han dado todos estos años pero recordando  que ya es adulto, Manuel José Gonzalo Bastante, para los amigos, el niño que aparece en todas las cajas de las galletas Chiquilín exige que las galletas empiecen a llamarse “don Manuel”. “Llevo años reclamándolo y creo que ha llegado el momento de pasar páginas y actualizar las galletas a la realidad, que es la de que yo ya soy un señor de 44 años”, explica Manuel José desde la sede de Artiach, el fabricante de las míticas galletas que llevan su nombre.

“Chiquilín me llamaba mi madre, porque yo era muy movido, muy travieso. Pero ahora soy más bien sedentario”, explica el hombre, que no se arrepiente de haber cedido su imagen a la marca pero confiesa que le pesa mucho que le sigan llamando “Chiquilín” por la calle. “Lo suyo es que las galletas se llaman Manuel José o Manuel o Manuel José Gonzalo. O galletas Gonzalo. Eso se lo dejo al departamento de marketing. Pero de Chiquilín, nada. Los tengo ya [los testículos] muy gordos y muy negros para según qué nombres”, dice. 

“¿Cómo van a seguir llamando Chiquilín a una persona divorciada? Soy Manuel José”, insiste.

Manuel José confía en que Artiach valore su propuesta antes de que sea demasiado tarde y haya que llamarlas Galletas Abuelo Manuel. 

Artiach no sería la primera marca española en cambiar el nombre de sus galletas para actualizarlas a los nuevos tiempos: Reglero hace seis meses anunció que sus bollos “nevaditos” dejarían de llamarse así debido a la ausencia de nevadas debido al cambio climático. 

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