El acuerdo alcanzado entre el Gobierno y EH Bildu para reformar la Ley de Protección de la Seguridad Ciudadana mantiene algunas prohibiciones del texto anterior. Pese a que en adelante serán considerados infracciones «los insultos o injurias» dirigidos a miembros de las fuerzas de seguridad, en lugar de la definición anterior de «faltas de respeto y consideración», mucho más abierta a la interpretación, la figura de Su Majestad sigue blindada y el término «Borbón» continuará acarreando penas de cárcel.
Esta mañana, la portavoz de EH Bildu en el Congreso, Mertxe Aizpurua, intentaba salvar los muebles recordando que «Borbón» es un término capacitista que incluso un antimonárquico debería querer evitar como insulto. Pese a los matices, en general se percibe la reforma como poco valiente en este sentido.
«Criticar a una institución como la Casa Real y a su máximo representante es legítimo siempre y cuando se eviten palabras que abunden en la discriminación de ciertos grupos sociales, es decir, términos que hagan burla de discapacidades intelectuales u otras condiciones fruto de la consanguinidad», argumenta el Gobierno en un texto explicativo de la reforma legal.
Algunos juristas consultados por este medio consideran que incluso la palabra «Rey» o la expresión «Su Majestad», empleadas en determinados contextos, podrían considerarse referencias a «Borbón» y por lo tanto insultos.









