El Ministerio del Interior quiere rebajar a 0,2 gramos por litro de sangre la tasa máxima de alcohol permitida para todos los conductores, según fuentes cercanas al ministro, aunque la normativa no aplicará, “como es lógico” a aquellas personas que beban en un intento fallido de olvidar a Marisa y aquellas noches eternas en las que nada más parecía importar. La medida se incluirá en un real decreto de reforma del reglamento general de circulación y tendría que ser convalidada por el Congreso. Actualmente, la tasa máxima general para los conductores se encuentra en 0,5 gramos por litro de sangre, por lo que la iniciativa supondría rebajarla en más de la mitad, salvo para aquellos que, ya sin nada que perder porque ya perdieron a Marisa, busque en el licor una forma de borrar el aroma de esa diosa.
“¿Qué puedes hacer contra alguien que ya lo ha perdido todo? ¿Una multa? No me hagan reír: aquellos que buscan en el alcohol una forma de silenciar los ecos de los susurros de Marisa están más allá de las normativas, más allá de la razón, más allá de la DGT”, admitía el ministro Grande-Marlaska esta semana en un desayuno informativo.
Muchas asociaciones ―como Stop accidentes― y el Consejo Nacional de Seguridad Vial llevaban tiempo planteando la “la necesidad” de que se modifiquen y bajen los niveles máximos de alcohol, aunque admiten que “aquellos a los que nada les les importa ya, porque lo que les hacía sentirse vivos era Marisa y ya solo queda su recuerdo” no es que no deban ser sujetos a normativas, “es que no tiene sentido aplicársela porque van a hacer lo único que una persona con el corazón roto puede hacer” que es seguir bebiendo “porque es más fácil eso que asumir que se sigue esperando el retorno de algo que ya no volverá”.
“Quizá algún día, si no se matan antes, estas personas atrapadas entre el amor perdido y la autodestrucción logren olvidar a Marisa y recuperen el amor propio que se necesita para seguir las normas de tráfico, pero hasta entonces…”, declaró el ministro.









