El ataque lanzado por el régimen iraní contra Israel en represalia por la ofensiva de Benjamín Netanyahu contra la milicia chií Hezbolá impresionó ayer a Joaquín Rufias, natural de Reus, que vaticinó una Segunda Guerra Mundial después de ver en la televisión el cielo de Tel Aviv invadido por cientos de misiles. Rufias suspendió varias veces la asignatura de Historia en el instituto y si se graduó fue porque la profesora se apiadó de él y le concedió un aprobado final que no merecía. Las consecuencias de esta manga ancha se están poniendo de manifiesto ahora en las redes sociales.
«Vamos camino de un Pearl Harbour», llegó a afirmar este hombre de 43 años que no tiene ni idea de qué significa Pearl Harbour. De hecho, en su mensaje en Instagram escribió inicialmente «Pearl Jam», pero él mismo se corrigió luego. «El eje China-Balcanes está cada vez más cerca de asestar su puño de hierro sobre el tablero occidental», señaló Rufias, que tampoco sacaba buenas notas en Lengua y Literatura.
Intentando imitar la retórica de un columnista de la prensa nacional, este señor de Reus quiso ponerse solemne ayer, llevado por la emoción de las imágenes retransmitidas en directo. «Estamos asistiendo a la brutalidad del mal de la que hablaba Harvey Keitel», sentenció después de confundir «brutalidad» con «banalidad» y «Harvey Keitel» con «Hannah Arendt». Su entorno admite que «pese a todos sus errores de bulto, lo maravilloso es que entendemos lo que quiere decir y, a su manera, tiene razón».
«Esta vez, los europeos no tendremos a un cardenal Eisenhower que nos saque las castañas del fuego. Pintan bastios», advirtió el hombre en un mensaje que nadie ha sido capaz de descifrar.









