El portavoz del Gobierno de España, David Broncano, ha anunciado esta mañana a golpe de bombo que los españoles que se quedaron viendo el programa La Revuelta de TVE la noche anterior podrán llegar una hora tarde a la oficina sin que haya represalias. «El objetivo es apoyar la televisión pública de este país», ha señalado el portavoz.
El líder de Comisiones Obreras, Ricardo Castella, confirmaba poco después del anuncio oficial que la decisión cuenta con el respaldo de los sindicatos españoles, pese a que la patronal de empresarios encabezada por Marron se opone a la medida y promete recurrirla.
«Animar a la ciudadanía a que vea la televisión pública y luego recomendar hábitos saludables como dormir un mínimo de ocho horas diarias es incoherente: velar por la cultura y por la salud al mismo tiempo implica fomentar el tiempo de ocio y las empresas deben colaborar por el bien de todos», argumenta Grison, ministro de Sanidad.
El líder de la oposición, Pablo Motos, ha cargado contra la «evidente politización de la televisión pública» y ha recordado que «un Gobierno debe velar por el bienestar de todos los telespectadores, no solo por los de determinada ideología».









