Esta semana se ha reportado el nacimiento del primer muñeco de Playmobil con pulgares oponibles. Los hechos se produjeron ayer en la granja Playmobil. Los padres, un granjero que lleva toda la vida clavando un tridente en un montón de paja y una granjera que vigila incansable a una piara de cerdos que no se mueve, han advertido que, a diferencia de los demás miembros de su especie, su hijo dispone de esta ventaja anatómica.
En el caso de que los genes de este individuo sean dominantes, toda la especie de muñecos Playmobil podría experimentar un salto evolutivo considerable. “No solo supondrá un avance tremendo en temas de construcción”, explican desde el laboratorio de Playmobil, «también implicará una revolución en materia afectiva, pues los muñecos de Playmobil del futuro podrán estrecharse la mano por primera vez”, aseguran.
“Si con esta limitación en las manos ya han conseguido construir todo lo que han construido, ahora con pulgares oponibles serán imparables”, explican desde la sede de la compañía de juguetes.
Los científicos humanos temen que los muñecos de Playmobil se acaben haciendo con el control del planeta. “Son muñecos que disponen de colegios y universidades, por lo que están muy avanzados intelectualmente; también tienen tendencias violentas, como se puede comprobar al echar un vistazo al fuerte del oeste o al barco vikingo, así que ahora que tienen pulgares oponibles pueden ser muy peligrosos para nuestra especie”, advierten. “Esto ya no es un juego”, insisten.
Lo que genera más temor e incertidumbre es la posibilidad de que nazca el primer muñeco de Playmobil con cerebro, se aparee con el primer muñeco de Playmobil con pulgares oponibles y se desarrolle una súper especie de muñecos de Playmobil que acabe desplazando a los humanos y provocando su extinción.









