“Cualquier miembro de una familia tiene derecho a permanecer en silencio. Todo lo que diga podrá ser utilizado en su contra. Tiene derecho a tener un hijo abogado. Si no puede engendrar a un abogado, se le designará uno de oficio”. Este es el texto aprobado hoy en el Consejo de Ministros, a propuesta del Ministerio de Justicia, con el que se implanta la esperada ayuda gubernamental a todos aquellos padres que no pueden permitirse un hijo abogado. Según un informe del Centro de Estudios Jurídicos, más de un 90% de las familias españolas carece de hijos letrados por falta de medios o de voluntad de los vástagos. La medida pretende combatir esta situación de desigualdad.

“Con esta ayuda se cubre una necesidad de las familias y al mismo tiempo se libera de la presión a los hijos que no quieren o no pueden estudiar Derecho”, explica el Ejecutivo en una nota de prensa difundida este mediodía. Los padres podrán solicitar también asesoramiento psicológico para integrar lo mejor posible al hijo abogado de oficio en el entorno familiar. “La llegada del hijo que los progenitores siempre quisieron tener puede provocar celos e incomodidad en los que estaban antes, por lo que se contempla un periodo de adaptación con la tutela de expertos”, reza el comunicado oficial.

Otra asignatura pendiente es la del hijo médico. El derecho a ser padre de un médico, aunque sea del seguro, sigue sin estar garantizado en España por la alarmante falta de personal. Ante este problema, la única solución propuesta desde el Gobierno es aumentar la natalidad con la esperanza de que alguno de los hijos acabe mostrando interés por asumir el ejercicio de la medicina en condiciones de precariedad económica, soportando jornadas laborales interminables y con un altísimo grado de responsabilidad. De momento, son muchas las familias que se conforman con vástagos capaces de encontrar a un médico y casarse con él.

En cuanto a los adolescentes castigados sin móvil, se confirma que tienen derecho a una llamada.