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Recordamos a Toni McSpaguetto, a Paolo, a Señor «Big” Poncho y a otros personajes inolvidables en el 20 aniversario del estreno de ‘Los Soprano’

SIGUE SIENDO LA MEJOR SERIE DE HBO, LA ANTENA 3 AMERICANA

Hoy hace 20 años se emitió el primer capítulo de ‘Los Soprano’, una serie que revolucionó la televisión y reflejó magistralmente los contrastes del alma humana, con personajes como el protagonista Toni McSpaguetto y sus compinches Paolo, Señor “Big” Poncho, Mafietto Pistollo, Sidney Bechet, Lil’Brasso, el tipo calvo que fuma y tantísimos otros. ¡Oh, qué recuerdos!

McSpaguetto (interpretado por el actor americano Antonello Resini) es jefe de una mafia de Nueva Jersey, protagonista absoluto de la serie y se sienta en el diván de la doctora Martínez. En aquel momento fue poderosamente rompedor mostrar a un mafioso acudiendo a un psiquiatra. La primera pregunta que le suelta la doctora tiene que ver con el colapso que el mafioso tuvo en su casa, “quizá un ataque de pánico”, comenta ella. Pero McSpaguetto lo niega y reconoce que es “incapaz” de hablar con un psiquiatra. “¿Por qué se desmayó?”. Nadie se acuerda ya porque han pasado muchos años desde la emisión de esa serie.

El mafioso está preocupado porque un perro se ha meado en su piscina y él se pone a llorar. Hablo de memoria, no me acuerdo.

Tío Ralph haciendo su típico gesto de «échale café».

Los Soprano no solo sirvió para establecer la que en adelante sería la marca más potente de la televisión, HBO, la Antena 3 americana, sino que abrió un camino nuevo: la ficción televisiva podía ir mucho más allá de lo que creíamos, podía incluir a italianos en chándal, algo nunca antes visto en televisión. Esta serie mostró por primera vez en pantalla a dos italianos en chándal dándose un beso y luego diciéndose “Oh, Gianucci, oh, Gianucci ti amo tantissimo! Ma il sinsappore é appena soportabile nella tua casa alla romana, cazzo. I don’t know, I don’t know”.

La no dependencia de HBO de los anunciantes permitió que el canal de cable apostase por una serie que, muy probablemente, jamás cumpliría niguno de los famosos requisitos de la tele en abierto: mostrar a gente gritando y disparándose a continuación. Fue la de David Chase la primera serie de este modelo en ganar el Emmy al mejor drama. Y durante toda su existencia dominó la categoría de mejor guión de serie dramática.

Solo seis temporadas necesitó esta serie para convertir a personajes como la tortuga Michelangelo y su muletilla “los macarrones están en otra habitación” en un icono pop que muy pronto empezó a llenar gorras, camisetas y tartas de cumpleaños.

Y qué decir de esa temporada final en la que todos los mafiosos cogen un avión y acaban perdidos en una isla mágica donde suceden cosas muy raras y que está llena de italianos de otras familias. Lo bueno es que al final todos los mafiosos hacen surf y se acaban poniendo cremita unos a otros.

Solo hay una cosa que podría mejorar una serie que, a día de hoy, se antoja perfecta: más italo-jazz.